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Usurpación de identidad

¿Sabías que México ocupa el 8º lugar en el mundo en usurpación de identidad?

La usurpación de identidad consiste en hacerse pasar por otra persona con fines ilícitos.

Aunque la usurpación de identidad no es algo nuevo, pues se lleva a cabo desde hace muchos años, hoy por el uso de las nuevas tecnologías se vuelve mucho más sencillo apoderarse de información personal de alguien y crearse una identidad falsa en redes sociales.

Sin embargo, también es mucho más sencillo editar o falsificar identificaciones o documentos oficiales.

Los fines son preponderantemente económicos, aunque también existe la intención de dañar la reputación o el honor de las personas.

Estadísticas

Según las cifras de CONDUSEF (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros):

  • México ocupa el 8º lugar a nivel mundial en este delito.
  • 67% de los casos se da por pérdida de documentos.
  • 63% por robo de cartera y portafolios.
  • 53% por información robada de una tarjeta bancaria.

En 2015, el monto reclamado por los usuarios que denunciaban un probable robo de identidad ascendió a 184 millones de pesos, 35% más que lo reclamado en 2014.

La Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) ha identificado 500 casos de robo de identidad en materia fiscal, a través del uso de un falso Registro Federal del Contribuyente (RFC).

Ejemplos

Este caso relata una verdadera pesadilla para la auténtica Ruth Palmer quien ha sido víctima de usurpación de identidad en todas las redes sociales existentes creándole una vida alterna completamente distinta y descontextualizada. Lee la nota en este sitio.

Una joven de Nayarit se enteró que su identidad había sido usurpada luego de enterarse de que debía mil ochocientos millones de pesos al SAT. Lee la nota en este sitio.

¿Qué es?

También conocido como robo de identidad, la usurpación de identidad sucede cuando una persona se hace pasar por otra, con o sin su consentimiento, para llevar a cabo algún ilícito; por ejemplo: el fraude.

La usurpación de identidad es un delito que siempre se comete a dos tiempos y no es un delito aislado, es decir, siempre tiene como fin la comisión de otro delito, aunque éste último no llegare a consumarse.

En un primer momento el atacante obtiene de manera lícita o ilícita la información relativa a la identidad de la víctima, por ejemplo: las obtención de una copia de la credencial de elector de una persona para algún tipo de trámite, la apertura de una cuenta bancaria o la contratación de un servicio; la obtención de esta fotocopia es lícita y consentida, sin embargo, cuando el atacante utiliza esta información para fines distintos a aquellos para los cuales fue obtenida, estamos ante la gestación de un delito; la obtención de los datos también puede darse de forma ilícita, por ejemplo, el robo de la información de una persona al acceder de manera ilícita a un equipo de cómputo o mediante técnicas de ingeniería social.

En un segundo momento, el atacante ya utiliza los identificadores de la víctima para hacerse pasar por ella, por ejemplo: con una copia de un acta de nacimiento de la víctima y un comprobante de domicilio apócrifo, el atacante acude a las oficinas del Instituto Nacional de Elector para tramitar una credencial de elector que, aunque será auténtica, la información que contendrá no.

Posteriormente viene la comisión de otro delito, el fraude, ya que por lo general se busca obtener un lucro indebido o hacerse de algún bien material o servicio, aprovechándose del error en el que se haya un tercero al momento en el que se le hace creer que una persona es alguien que no es. Por ejemplo: la contratación de una línea de telefonía celular a nombre de la víctima, cuya factura le será cobrada posteriormente a ésta, mientras que es el sujeto activo el que se beneficia del servicio, y la empresa de telefonía todo el tiempo cree que está contratando con el sujeto pasivo hasta en tanto éste no se percata de la situación y comienza el largo camino de las reclamaciones y acciones legales.

La usurpación de identidad no es un delito que se encuentre contemplado en la mayoría de los Códigos Penales de los Estados de la República, sin embargo, existe en estos momentos una iniciativa que fue aprobada en Cámara de Diputados y enviada al Senado, que contempla la adición del artículo 430 al Código Penal Federal, la cual crea el tipo penal de usurpación de identidad.

En las entidades federativas en las que se reconoce el delito de usurpación de identidad no existe mayor complejidad y trámite que la denuncia, investigación y proceso penal correspondiente, sin embargo, en los Estados en los que no existe el tipo penal de usurpación de identidad, como es el caso de Coahuila de Zaragoza; éste puede perseguirse como robo y fraude, ya que como lo habíamos comentado, primero existe un apoderamiento de la información contenida en un soporte físico o digital y posteriormente se consuma el fraude.

En este orden de ideas, el artículo 410 del Código Penal del Estado de Coahuila de Zaragoza: a la letra dice “Comete robo quien con ánimo de apropiación se apodera de una cosa mueble ajena, sin derecho y sin consentimiento de quien legítimamente pueda disponer de ella.” …

Para ello, es menester aclarar que se considera bien mueble al continente de la información que puede ser físico o digital, por ejemplo, el robo de un documento público que contenga información como es un acta de nacimiento, o el robo de un soporte digital que contiene información personal como puede ser una memoria USB o un disco duro.

Y respecto del fraude, el mismo ordenamiento legal menciona lo siguiente en su artículo 424 “Comete fraude, el que engañando a alguien o aprovechándose del error en que éste se haya, se haga ilícitamente de alguna cosa o alcance un lucro indebido.”

Lo cual, como manifestamos anteriormente, es el fin último del sujeto activo, obtener un lucro indebido o hacerse ilícitamente de alguna cosa.

¿Cómo puedo saber si yo fui víctima de usurpación de identidad?

Usualmente, las personas se percatan de que su identidad ha sido usurpada o suplantada cuando alguna institución bancaria o empresa le envía algún cobro que no reconoce.

En otros casos, los usuarios de redes sociales como twitter o Facebook, se encuentran con perfiles falsos que utilizan su nombre y/o fotografías. En este caso es importante que reporte el problema a la red social siguiendo las instrucciones de cada una de ellas.

Existen servicios prestados por empresas como círculo de crédito que ofrecen alertas cuando nuestro correo electrónico o identificadores hayan sido utilizados para la apertura de una cuenta bancaria o contratación de algún servicio.

¿Cómo puedo prevenir que mi identidad sea suplantada o usurpada?

Es importante que cuide dónde y con quién comparte su información personal, llevar un historial de las empresas con las que ha compartido dicha información, por ejemplo: si en algún centro comercial le ofrecieron una tarjeta de crédito y le solicitaron la copia de su credencial de elector, en caso de que no le hayan otorgado dicho crédito, verifique que la institución bancaria elimine su información a través del ejercicio del derecho de cancelación en términos de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, el cual se puede efectuar directamente en la institución bancaria en términos de su aviso de privacidad.

Cuando tire a la basura papeles con información personal como copias de identificaciones, estados de cuenta, comprobantes de domicilio, etc. Verifique que estén completamente ilegibles o no puedan reconstruirse o reproducirse, por ejemplo: utilizando tijeras o una trituradora de papel.

Cuide la información que compartes en tus redes sociales, nunca comparta información como tarjetas de crédito, pasaporte, credencial de elector, placas de automóvil, datos personales como domicilio completo, teléfono, correo electrónico personal, fotografías demasiado íntimas, certificados escolares, etc.

Recomendamos que haga un monitoreo frecuente de la información que aparece en Internet relacionada con su persona utilizando los buscadores disponibles.

¿Qué debo hacer si ya descubrí que mi identidad fue suplantada?

Acudir a la institución bancaria o empresa ante la cual se ha presentado documentación falsa haciéndose pasar por usted, por ejemplo: si alguna empresa de telefonía le solicita el pago de una factura de un servicio que usted no contrató, solicite a dicha empresa toda la información contenida en el contrato de servicios, incluyendo identificación, comprobante de domicilio y el contrato firmado. Si la empresa se niega a darle esa información ya sea que la vuelva a solicitar en términos del aviso de privacidad de la empresa mediante el ejercicio de su derecho de acceso, o bien, acuda directamente al INAI.

Si con motivo de esta suplantación de identidad, su historial crediticio se ha visto afectado, pida la aclaración correspondiente a buró de crédito y círculo de crédito.

Debe acudir al Ministerio Público de su localidad a denunciar los hechos en contra quien resulte responsable.

Asimismo es muy recomendable que denuncie los hechos a la Comisión Nacional de Seguridad, y solicitar el apoyo de la dirección de Ingenierías y Telecomunicaciones en Materia Forense de la Procuraduría General de la República y las Policía Cibernética de tu localidad en caso de contar con ella para la investigación correspondiente.

¿Qué instituciones pueden ayudarme?

A continuación, encontrará la liga a diversas instituciones que pueden ayudarle en caso de que su identidad haya sido usurpada o suplantada:

  • División Científica de la Policía Federal: visita su sitio. 
  • CONDUSEF: Llame al 5340 0999 en el D.F o al 01800 999 8080 para el resto de la República mexicana.
  • PROFECO: Comuníquese al teléfono 5568 8722 en el D.F. o al 01800 468 8722 del interior.
  • Llame al servicio de Llamadas de Emergencias al 911 que ya se encuentra implementado en el Estado de Coahuila.

Recomendaciones psicológicas

Los daños y perjuicios causados por el robo de identidad no se limitan únicamente a problemas financieros, éste puede tener un alto costo tanto en el aspecto personal como en el aspecto sentimental de la víctima debido a que puede dejar una sensación de violación a la vida privada.

Los efectos negativos en su reputación y las subsecuentes dificultades para restablecer su credibilidad, son cuestiones que lamentablemente afectan la vida del individuo a escala social, dando lugar a eventos como la pérdida de empleo, expulsión de círculos personales, profesionales o académicos, divorcios o separaciones, litigios, entre otras.

Si sospecha ser víctima del robo de identidad debe actuar inmediatamente, contacte a su institución financiera para solicitar interponga una «alerta de fraude», así como el cierre y la cancelación de las cuentas que podrían estar involucradas. Alerte a sus proveedores de servicios virtuales, cambie las contraseñas o bloquee las cuentas que pudieran estar comprometidas, denuncie además ante la autoridad correspondiente. En México algunas de las entidades a las que se puede acudir son la CONDUSEF, la PROFECO y la Policía Federal.

Tome conciencia de que no está solo. Contacte con el Identity Theft Resource Center para obtener información sobre cómo entrar en contacto con otras víctimas. En internet: www.idtheftcenter.org.

Entre a la siguiente liga contacto en la que podrá encontrar acompañamiento y atención psicológica (En casos de urgencia y/o terapia breve)

Lee la nota en este sitio.

Fundamento legal

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15 de diciembre 2016

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